NUESTRA HISTORIA

EL ARTE DE HACER PICOS COMO ANTES

UN SABOR Y CALIDAD ÚNICOS

Francisco García Cuevas imagina un producto para consumo diario con algo “especial”, el aceite de oliva, su hijo, Rafael García Moreno se hace cargo del negocio tras el fallecimiento de su padre, mejora, modifica y da una excelencia única a un producto creado para el consumo exquisito de la alta sociedad del momento, la cual recibía el producto en su propia casa.

Posteriormente el producto va ganando fama, se venden en establecimientos de la época envueltos en papel de estraza, el propio Rafael los vendía en la esquina de la Calle Capillita de Sanlúcar de Barrameda, con un pregón de emotivo recuerdo “Picos San Rafael, qué buenos son, 10 a la peseta”, de ahí a la actual empresa, han pasado varias décadas, años de lucha y de mejoras diarias, pero con el deseo de mantener la calidad y la tradición por encima de todo.

Actualmente se pueden degustar en los mejores restaurantes de la localidad, su afamado sabor y su inigualable calidad le hacen ser el mejor acompañante para los productos sanluqueños.

Nuestro deseo es seguir sirviendo calidad y buen hacer, nuestro producto sigue siendo único e irrepetible, nuestra empresa, con un carácter eminentemente familiar seguirá sirviendo sus productos con esmero y dedicación, cuando lo tengan en casa cuidenlo, no olviden que se trata de un producto artesanal, hecho a mano y que lleva todo el cariño de años de experiencia y saber hacer.

En el año 2019, Picos San Rafael, recibió la Insignia de oro de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda.